Hoy en día, las nuevas tendencias de transformación digital están impulsando a las empresas a gestionar una ingente cantidad de información, ya sea de clientes, proveedores o empleados a través de canales tan dispares como la web, redes sociales o Internet de las Cosas.

Esta es una situación imparable que se convierte en el escenario de las decisiones de negocio, por lo que las empresas e instituciones están adoptando nuevas posibilidades de procesamiento de grandes volúmenes de datos para acercarse más a los gustos y necesidades del cliente o para explorar nuevas oportunidades de mercado: su adecuado y controlado uso permitirá a las organizaciones ser competitivas en sus mercados.

Una Ley de obligado cumplimiento en fase de adaptación

La gestión de tanta información personal por parte de las organizaciones puede suponer una ventaja competitiva, pero también puede generar un riesgo dentro de sus procesos de negocio; los datos personales compartidos nos exponen y hacen más vulnerables, máxime cuando desconocemos los mecanismos de custodia seguidos por la mayor parte de estas organizaciones. En este contexto, aunque hay avances en la protección de los datos personales, un gran número de organizaciones aún carece de un plan adecuado ante incidentes.

Así, cuando se cumplen siete años desde la entrada en vigor de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP) y de su Reglamento, esta ley, que por mandato federal debe cumplirse por parte de todos los estados desde el 26 de julio de 2017,  continúa generando cierta confusión.

Concebida como un mecanismo de defensa de la información personal y que deben seguir empresas e instituciones, la LFPDPPP impone obligaciones a las personas físicas y morales que tratan datos personales y otorga derechos a los titulares de los datos.

Poniendo límites a la divulgación de datos personales

Son muchas las compañías que están utilizando cada vez más los datos de sus clientes para darles un mejor servicio y atención, además de utilizar nuevos datos  para la búsqueda de nuevos clientes. Todo ello es muy relevante dado que, para lograr sus objetivos, estas empresas están manejando más y mejores herramientas tecnológicas que requieren un tratamiento de Data Quality previo para poder ser empleadas en estas nuevas plataformas.

Sin embargo, el manejo de datos personales implica el cumplimiento de ciertas obligaciones necesarias para garantizar el correcto tratamiento de la información. Así, y además de la obligación de tratar los datos personales de manera lícita y legal, resultan de suma importancia los principios de consentimiento, información y finalidad, siempre y cuando los titulares de los mismos hayan otorgado su aprobación (aviso de privacidad). 

La importancia de trabajar con datos de calidad

El tratamiento de los datos es un campo especialmente delicado, dado el cada vez mayor protagonismo de los datos en las empresas y la creciente complejidad de su procesamiento.

Los riesgos a los que se enfrenta cualquier empresa si no adapta sus procesos a la ley, no sólo son económicos, sino que también puede verse dañada su imagen, lo que es posible que se derive en una pérdida de clientes. Por el contrario, con su cumplimiento, puede mejorar su imagen corporativa, mostrándose como una empresa transparente que adopta las medidas necesarias para que los datos de sus clientes sean de calidad. Al hilo de ello, las empresas optimizarán sus procesos internos en todas las áreas, obteniendo un mayor beneficio.

Bajo este contexto, se hace necesaria una adecuada estrategia de gestión de datos, que debe implicar el uso correcto de  soluciones tecnológicas específicamente diseñadas o basadas en los principios rectores del gobierno de datos y optimizadas para el cumplimiento con la citada ley de protección de datos.

El apoyo de una tecnología adecuada

Si bien la prioridad de adaptación de la ley es común para todas las empresas que manejen altos volúmenes de datos, lo es aún más para aquellas que están sometidas a mayor control por parte de las autoridades, como es el caso de empresas del sector Banca y sector Seguros.

De este modo, a nivel interno las empresas deben desarrollar e implementar técnicas organizativas que garanticen el cumplimiento  de la LFPDPPP. Para ello, entre los principales requerimientos de la ley está el de mantener los datos veraces y exactos; por tanto, es necesario disponer de un software que permita validar y normalizar la información a partir de los datos públicos de los organismos oficiales.

Es el caso de MyDataQ de DEYDE, software propio para la corrección, normalización, depuración y enriquecimiento masivo de datos de carácter personal.  Siguiendo este camino, a partir de datos totalmente veraces, las empresas podrán diseñar sus propias estrategias, tomar las decisiones adecuadas y, lo más importante, dar un paso al frente en lo que respecta al cumplimiento de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.

Publicado en SiliconWeek

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