La transformación digital no es una opción. Es un proceso que, tarde o temprano, deben afrontar todas las organizaciones y empresas si desean mantener el ritmo que marca la evolución tecnológica actual y continuar liderando su sector de actividad.

Se trata de aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para realizar una reinvención de la propia organización, adaptando procesos, productos y modelos de negocio, según demandan los usuarios, consumidores y empleados, que cada vez son más digitales.

GRADO DE DIGITALIZACIÓN DE LAS EMPRESAS

Al igual que el resto del mundo, México se encuentra a las puertas de la Cuarta Revolución Industrial, lo que supone una gran oportunidad para situarse en los próximos años dentro de las principales economías del mundo, junto con Alemania, China y Estados Unidos.

De acuerdo con un estudio realizado por ISDI México, escuela nativa de Negocio Digital, sobre el estado de la transformación digital empresarial en el país, hasta un 80% de las organizaciones han iniciado proyectos para digitalizarse.

No obstante, la adopción de tecnología en México es desigual: mientras una parte de la población tiene amplio conocimiento de tecnologías vanguardistas y están dispuestos a pagar por ellas, otra parte carece de información. Precisamente, en este entorno, si bien las  startups llevan la delantera porque nacieron digitales, las empresas e instituciones no solo deben transformar su forma de trabajo, sino adaptarse también a la situación actual.

Todo esto supone realizar cambios culturales, de estructura, de perfiles profesionales y de mentalidad.

BASES DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

A la hora de abordar un proyecto de transformación digital, es importante tener en cuenta una serie de fundamentos, como parte de la hoja de ruta, para poder desarrollar correctamente todo el proceso dentro de una organización.

A la hora de abordar un proyecto de transformación digital, es importante tener en cuenta una serie de fundamentos, como parte de la hoja de ruta, para poder desarrollar correctamente todo el proceso dentro de una organización.

Experiencia de cliente en entornos digitales

El crecimiento continuo en el uso de tecnologías digitales está dando lugar a profundos cambios en la sociedad mediante la interconexión de personas, máquinas y productos. Todo ello influye directamente, tanto en la forma en la que las empresas y consumidores se comunican, como en el modo en que se desarrollan nuevos canales de negocio, motivo por el que la experiencia de usuario debe ocupar un lugar principal.

 El potencial de las nuevas  tecnologías

En un proceso de digitalización es necesario conocer y sacar partido de las nuevas tecnologías, incluso de las que siguen en proceso de consolidación. Inteligencia Artificial, Blockchain, Real Time, Machine Learning, Big Data, Ciberseguridad  y Realidad Aumentada se configuran como los verdaderos protagonistas de la Transformación Digital.

Capacidades digitales

El mismo talento e infraestructura que potencia las operaciones actuales no es siempre el adecuado para las plataformas y redes digitales. Se necesitan profesionales con nuevas habilidades, conocedores de nuevas disciplinas, así como expertos en tecnologías disruptivas. Las infraestructuras también tendrán que ser adaptadas para proporcionar las herramientas que los empleados necesitan para crecer en un mundo digital.

Los datos de calidad como activo principal

En los datos convergen muchas dificultades a la hora de llevar a cabo la transformación digital. De su calidad dependerá el éxito de una transformación digital,  especialmente cuando el objetivo es convertirse en una empresa donde los datos y la analítica constituyen su fuerza motora.

Así, hoy en día, la economía digital requiere datos reales -o casi en tiempo real- para responder adecuadamente a las necesidades actuales. Las empresas no pueden ser efectivas en sus operaciones  comerciales y de negocio si sus datos son incompletos o inexactos.  Para ser eficaces, las decisiones deben basarse en los datos actualizados y reflejar lo que sucede internamente en ese momento.

Abrir las puertas a la digitalización puede suponer, por tanto, anticiparse a la competencia, satisfacer las necesidades del consumidor actual y poder tomar las decisiones estratégicas adecuadas con mayor rentabilidad. La calidad de los datos no es solo la clave del éxito en  la transformación digital, es la clave para una mayor seguridad y productividad, junto con unos mejores resultados de negocio en estos momentos de grandes cambios.

Pilar de Alvaro – CMO/CCO DEYDE

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